A eso del mediodía, instalaba su puestecillo portátil cerca de la Plaza Mayor en los peldaños de El Corrillo el poeta Remigio González, alias Adares (1923-2001), que era amigo del escultor Agustín Casillas. Ambos se veían casi a diario cuando el poeta subía por la calle San Justo y Agustín salía de su domicilio. Y charlaban del mundo y de la España que les tocó vivir. Adares publicó más de treinta poemarios, entre los que destaca la antología poética “Me atrevo a ser palabra (1977-1996)”. "Adares" murió repentinamente en Salamanca a la edad de 77 años. Sus restos descansan en Anaya de Alba. En diciembre de 2017 el Ayuntamiento le dedicó esta obra póstuma de Agustín Casillas con dos metros de altura y casi un metro de ancho. Esta escultura, fundida en bronce, presenta al poeta salmantino caminando en recuerdo a su habitual recorrido por la calle San Justo hacia la Plaza del Corrillo, donde permanecía durante horas acompañado de sus poesías.
En 1986 el Ayuntamiento de Salamanca encargó a Agustín Casillas una escultura para homenajear a los tamborileros charros. El artista realizó esta obra en la que está representado Nicomedes de Castro “Medes”, el tamborilero de Villamayor y amigo personal de Agustín Casillas. La obra, terminada en bronce se ubica en la plaza de Baleares, del barrio de Pizarrales. En la inauguración se dieron cita 31 tamborileros de la provincia.
Escultura en bronce como materia definitiva en 1993. Representa a Diego de Torres y Villarroel, escritor, poeta, dramaturgo, médico, matemático, sacerdote, astrónomo, torero y catedrático de la Universidad de Salamanca. Está ubicada en los restos de la legendaria cueva de Salamanca, lugar en el que según la tradición impartía clases el diablo, en la cripta de la desaparecida iglesia de San Cebrián.
Otra de las cuatro esculturas que el Consistorio encargó al artista salmantino Agustín Casillas en 1963. Representa a una mujer tendida que dibuja en el suelo con un dedo una llave, indicando que es la guardiana del parque. Cambió de ubicación, ya que originariamente estaba junto a unas puertas que daban la entrada al parque de La Alamedilla. Está realizada en hormigón patinado.
El personaje mitológico fue el motivo de una de las cuatro esculturas que el Ayuntamiento encargó a Agustín Casillas en 1963. El rapto de Europa, una de las dos que se mantiene en pie, está realizada en hormigón blanco y se ubica en el parque de La Alamedilla.
El Consistorio encargó a Agustín Casillas en 1996 una escultura para homenajear al cantaor de flamenco de Martinamor, el gitano Rafael Farina. La obra, en bronce, tiene una altura de dos metros y está colocada en un pedestal de granito de metro y medio. La escultura, colocada el 21 de noviembre de 1996, está en la calle Sierpes, en la Vaguada de la Palma, en el antiguo Barrio Chino, lugar donde creció Farina. Un tributo a una voz legendario.