PLAZA DE SAN ROMÁN
20 minutosHoy, este espacio urbano conforma un auténtico mosaico de edificios históricos. Destaca el Convento de Las Claras, con más de ocho siglos de historia y sede actual del Museo conventual de Santa Clara con pinturas medievales. También se conservan restos de la parroquia de San Román, del antiguo Anfiteatro Anatómico y de la galería que perteneció al patio del Palacio del Conde de Francos, elementos que quedaron integrados en el Colegio de las Siervas de San José.
En el lado norte de la plaza se levantaron el Teatro Bretón y el Patio de Comedias, edificios que permanecieron en pie hasta su demolición en 2004.
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Con la repoblación de Salamanca, llevada a cabo por Raimundo de Borgoña en 1102, la ciudad se organizó en colaciones o parroquias, conformadas por colonos de diversas procedencias. Los privilegios y concesiones otorgados por los reyes de León, para fomentar el asentamiento en las tierras recién incorporadas al sur del Duero, atrajeron a pobladores de muy distintos orígenes. Ante la escasez de espacio intramuros, muchos de los recién llegados se vieron obligados a establecer sus parroquias fuera del primer recinto amurallado. Solo a partir de 1147, con la construcción de la segunda muralla, estas parroquias quedaron integradas dentro de la llamada Cerca Nueva.
En el Cerro de San Cristóbal, ubicado en la zona oriental de la ciudad, se fundaron las parroquias de Sancti Spíritus, San Cristóbal, Santo Tomás Cantuariense y San Román. Según el Fuero de Salamanca, esta última fue fundada en 1126. Se trataba de una parroquia modesta, sede de la cofradía de cardadores y zapateros remendones. En 1887, ante el riesgo de ruina, San Román fue suprimida como parroquia y agregada a la de San Pablo. En 1918, el obispado la cedió a las Siervas de San José, quienes poco antes habían adquirido el edificio del antiguo Hospital General de la Santísima Trinidad para convertirlo en colegio.
Junto a San Román se encontraba la ermita románica de Santa Marina, origen del gran Monasterio de Santa Clara, fundado en el siglo XIII por monjas franciscanas. Hoy, ya sin religiosas, ha pasado a ser El Museo Conventual de Santa Clara.
En el amplio solar situado en el lado norte de la plaza, se encontraban el Patio de Comedias y el Teatro Bretón. Desde el siglo XVI se tiene constancia de la existencia del antiguo Corral o Patio de Comedias cuyos ingresos servían para mantener el vecino Hospital General de la Santísima Trinidad. En el siglo XVIII, Juan de Sagarvinaga construyó un nuevo teatro, que fue derribado a mediados del XIX por su estado ruinoso. En su lugar se levantó un nuevo espacio diseñado por Tomás Cafranga que, desde 1890, recibió el nombre de Teatro Bretón, en honor al músico salmantino Tomás Bretón, autor dela zarzuela "La Verbena de la Paloma", nacido en una casa cercana. El Teatro Bretón cerró sus puertas el año 2004, para poco después ser demolido
Anfiteatro anatómico
A finales del siglo XVIII existían en España cuatro teatros anatómicos, siendo el más antiguo el de la Universidad de Salamanca, fundado en el siglo XV. Desde 1419, la Universidad utilizó la iglesia de San Nicolás —cedida por el Cabildo de la Catedral— como espacio para las disecciones anatómicas. Sin embargo, su proximidad al río Tormes y las frecuentes riadas obligaron a su abandono.
En 1776, se adquirió un solar junto a la iglesia de San Román, propiedad del Hospital General. El proyecto y la dirección del nuevo anfiteatro corrieron a cargo de Juan de Sagarvinaga. Este espacio estuvo activo durante más de cien años, albergando no solo la sala de disecciones sino también un museo con instrumentos y piezas anatómicas únicas. Entre ellas destacaba un maniquí para prácticas de vendajes, hoy conservado en el Edificio Histórico de la Universidad. En 1904, la Facultad de Medicina se trasladó a la Hospedería del Colegio Mayor del Arzobispo Fonseca, construyéndose allí un nuevo teatro anatómico. En 1917, el Rector de la Universidad cedió el viejo anfiteatro de la Plaza de San Román a las Siervas de San José, que poco tiempo antes habían adquirido el antiguo Hospital General de la Santísima Trinidad. Un año después, el Obispado les cedió también la iglesia de San Román.
En este lugar se fueron depositados numerosos elementos arquitectónicos de edificios derribados en la ciudad, algunos de ellos de gran valor artístico, como la doble galería adintelada que hoy se encuentra en la Plaza de San Román. La galería procede del patio del Palacio del Conde de Francos, don Francisco Ramos del Manzano, catedrático de leyes en la Universidad e importante personaje en su época, que recibió del Rey Carlos II el título de Conde de Francos. El palacio se encontraba en la desaparecida calle de Ramos del Manzano (hoy Gran Vía), frente a la Calle Varillas. Esta casa fue adquirida por las Siervas de San José en 1899 para establecer en ella un colegio. El proyecto de apertura de la Gran Vía motivó que las religiosas cedieran en 1915 al Ayuntamiento los terrenos necesarios para el trazado de la nueva vía .
En 1916 las Siervas adquirieron el antiguo edificio del Hospital de la Santísima Trinidad, que había quedado sin uso tras su traslado a su nueva ubicación. El viejo patio de la casa de los condes de Francos viajó con las religiosas a su nuevo colegio, donde quedó instalado en el interior del edificio formando una alargada galería de 16 arcos. En 1977 el acuerdo entre las Siervas y el alcalde Bertrán de Heredia permitió instalar la galería con vistas a la Plaza de San Román, ennobleciendo así esta céntrica plaza de la ciudad.
En 1985 se renovó con la creación de dos niveles. El más elevado a la altura de la iglesia que le da nombre y la torre del Convento de Santa Clara, y el más bajo junto a la galería del palacio del Conde de Francos. Ambos espacios se comunican por una escalinata y un graderío que salvan el desnivel del terreno. También se accede de uno a otro especio a través de una rampa.
La fachada meridional de la plaza la ocupan los restos de los edificios que fueron incorporados por las Siervas de San José a su colegio, el antiguo Hospital General de la Santísima Trinidad, los restos de la Iglesia de San Román, el Torreón del Anfiteatro Anatómico y la arcada de la galería del Palacio del Conde de Francos. En la parte baja de este nuevo espacio se construyeron unas gradas y sobre la fachada trasera del Colegio Siervas de San José se instaló la galería del patio del Palacio del Conde de Francos, que se encontraba hasta 1977 dentro del colegio. Se trata de una galería adintelada sustentada por 16 columnas de granito por planta con doble capitel toscano y zapata. Originalmente formaban un patio de cuatro lados.
Detrás de la galería sobresale el antiguo Anfiteatro Anatómico, era conocido por los salmantinos de la época como ‘El Torreón’. Su altura le hacía destacar entre el caserío de la ciudad, en su inmensa mayoría edificios de planta baja. Hoy consta de una planta baja y dos pisos, reconvertidos en su totalidad para la docencia.
En la parte izquiera del muro se encuentra la cabecera y la portada con arco de medio punto de la parroquia de San Román, que fue en el pasado un templo exento rodeado por una plazuela. En 1918, el obispado cedió a las Siervas de San José la iglesia de San Román, que se encontraba sin culto y en estado ruinoso.
La plaza volvió a ser remodelada en 1985 y, en 2025, se ha acondicionado un espacio ajardinado con árboles y bancada de madera.