COLEGIO MAYOR DE ANAYA
15 minutosPrecio visita libre
El Colegio Mayor de San Bartolomé, llamado también Colegio Viejo o Colegio Mayor de Anaya, fue fundado en 1401 por Diego de Anaya Maldonado (1357-1437), obispo de Salamanca. Fue el primer colegio mayor que existió en España, modelo para los otros tres surgidos en el seno de la Universidad de Salamanca (Cuenca, Fonseca y Oviedo) y para otros surgidos en España e Hispanoamérica. Fue fundado para estudiantes con pocos recursos económicos, por lo que Diego de Anaya dotó a la institución de rentas, estableciendo en sus constituciones becas destinadas a estudiantes pobres. Su importancia fue capital en el plano intelectual, proporcionando figuras destacadas para la Iglesia y la Monarquía, sus colegiales ocuparon los mejores puestos del Estado, tanto en el ámbito civil como en el eclesiástico.
Pronto su prestigio pronto llamó la atención de la nobleza que, con el tiempo, consiguió que se permitiese el acceso a segundones de la nobleza, que una vez dentro tergiversaron sus Constituciones para favorecer a la nobleza en detrimento de los estudiantes pobres. El gran poder que llegaron a alcanzar, monopolizando las cátedras universitarias y las plazas en la Administración más importantes, hizo que, tras una reforma de Carlos III, los colegios mayores fueran suprimidos en 1778 por Carlos IV.
Tras la supresión de los Colegios Universitarios el edificio se utilizó como palacio episcopal, residencia del general Thiébault durante la Invasión Francesa, quién mandó derribar las casas que había entre el palacio y la Catedral, lo que dió lugar a la Plaza Anaya. Hacia 1840 todo el Colegio de San Bartolomé pasó a ser propiedad del Estado. Se utilizó sucesivamente como sede del Museo Provincial, del Gobierno Civil, de Hacienda y Telégrafos, hasta que en 1927 el edifico recuperó su función docente como Facultad de Letras y Ciencias. En la actualidad acoge la Facultad de Filología.
La sustitución del viejo Colegio de Anaya, de estilo gótico, por el actual, se fue haciendo de forma gradual. Primero se edificaron, en estilo barroco, la hospedería, obra de Joaquín de Churriguera, y una nueva capilla, realizada por Alberto de Churriguera. Más tarde, entre 1760 y 1767, se renovó por completo el edificio principal. Los planos fueron elaborados por José de Hermosilla mientras que la dirección de la obra corrió a cargo de Juan de Sagarvinaga, maestro en ese momento de las obras de la Catedral Nueva.
EL COLEGIO
El edificio tiene planta cuadrada, con sus cuatro lados organizados en torno a un gran patio adintelado. Su fachada principal, situada frente a la Catedral Nueva, queda flanqueada a oeste y este, por la iglesia de San Sebastián y la Hospedería que sobresalen de la fachada formando un esquema en 'U”.
La imponente fachada, de estilo neoclásico, está precedida de una escenográfica escalinata. En ella se juega con la bicromía de la piedra dorada de Villamayor y del gris del granito. Se potencia el centro con un monumental pórtico sostenido por columnas de orden gigante, rematado en frontón triangular con óculo que recuerda de influencia clásica. La fachada se remata por una balaustrada en cuyo centro campea el gran escudo de los Anaya.
Cuando se traspasa su pórtico, una vez superado el zaguán, su patio impacta por sus dimensiones y severidad. Se trata de uno de los pocos patios adintelados conservados en Salamanca. En él se vuelve a jugar con la bicromía vista en la fachada lo que aporta al conjunto un interesante juego cromático. Consta de dos cuerpos adintelados sobre columnas monolíticas, de orden toscano el inferior y jónico el superior.
En el lado de poniente se encuentra la escalera de tipo imperial, de tres tiros, que arranca con dos pilastras con leones que recuerdan a los de la escalera del Palacio Real de Madrid. Se cubre con bóveda esquifada de ladrillo enfoscado y encalado que luce en su centro el escudo del fundador, Diego de Anaya. En el rellano se encuentra el busto de Miguel de Unamuno realizado por Victorio Macho en 1929, cuando el rector se encontraba desterrado en Hendaya.
HOSPEDERÍA
A la derecha del colegio y haciendo un recodo se encuentra la entrada de la Hospedería, construida en los primeros años del siglo XVIII por Joaquín de Churriguera. Está situada en una cota inferior a la del colegio debido a la pendiente que desciende hacia el arroyo de Santo Domingo. Las hospederías se construyeron como residencias de los estudiantes de los colegios mayores que, una vez finalizados los estudios, podían permanecer en ellas hasta encontrar un trabajo en la administración del Estado o de la Iglesia.
Presenta planta cuadrangular; en la fachada se abren grandes ventanales distribuidos de forma regular, en los que destacan los balcones de hierro forjado. Tiene patio interior, claramente influenciado por los tradicionales patios renacentistas salamantinos. La decoración escultórica de dos de las crujías permanece inacabada. Actualmente, al igual que el colegio, alberga la Facultad de Filología.
LA IGLESIA DE SAN SEBASTIÁN
Junto al Colegio, y formando parte del mismo conjunto de edificios, se halla la Iglesia de San Sebastián. Era la antigua capilla del Colegio de Anaya, construida por Alberto Churriguera en estilo barroco. Al exterior destacan sus dos portadas, de gran exuberancia decorativa, con hornacinas que acogen las imágenes de San Sebastián y de San Juan de Sahagún, quién fue párroco de esta iglesia. Remata el conjunto una imponente cúpula coronada por una linterna que añade verticalidad y solemnidad al edificio.