IGLESIA DE SANCTI SPÍRITUS
30 minutosEn 1223 Alfonso IX de León la donó a la Orden militar de Santiago con el encargo de repoblar las tierras situadas entre la Puerta de San Mateo y la Puerta de San Cristóbal. En 1286, el templo fue cedido por el maestre de dicha Orden a las Comendadoras de Santiago.
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La comunidad de religiosas establecida en Sancti Spíritus procedía del beaterio de Santa Ana, formado por un grupo de mujeres que, desde el siglo XII, vivían en la ermita del mismo nombre, situada en la actual calle del Cristo de los Milagros. A este beaterio acudían mujeres pertenecientes a linajes nobles de la ciudad cuyos esposos habían partido a la guerra durante la Reconquista.
Tras la fundación promovida por Martín Alfonso, las religiosas se trasladaron al convento de Sancti Spíritus, recibiendo en encomienda tanto la puebla como su iglesia. Desde entonces adoptaron el nombre de Comendadoras de Santiago.
Del primitivo templo medieval quedan muy pocos retos, puesto que fue totalmente reconstruido por el arquitecto fray Martín de Santiago entre los años 1541-1544. A finales del siglo XVIII, las religiosas abandonaron el convento. Más tarde, el edificio conventual fue completamente reconstruido y, en 1843, pasó a funcionar como prisión provincial, albergando también la Audiencia, el cuartel de la Policía Municipal y la sede de la Escuela de Artes y Oficios, entre otros usos.
La conocida como Cárcel Vieja permaneció en pie durante 170 años junto a la iglesia de Sancti Spíritus. En 1931, la prisión se trasladó a las nuevas instalaciones de la Avenida de la Aldehuela. Sin embargo, durante la Guerra Civil, el antiguo edificio volvió a abrir sus puertas como prisión militar. Finalmente, fue derribado en 1968 y, sobre su solar, se levantó la manzana de viviendas situada entre la calle La Reja y la Cuesta de Sancti Spíritus.
La iglesia de Sancti Spiritus, levantada a mediados del siglo XVI, responde al estilo gótico tardío e incorpora elementos platerescos. Presenta una única nave, flanqueada por capillas hornacinas abiertas entre los contrafuertes, y una capilla mayor de planta ochavada. Tanto la nave como la cabecera se cubren con magníficas bóvedas de crucería, mientras que las capillas laterales adoptan bóvedas de cañón. A los pies del templo se disponen el coro alto y el coro bajo, concebidos originalmente para el uso de la comunidad de religiosas santiaguistas.
Al exterior, los esbeltos pináculos que rodean la nave dotan a la iglesia de un aspecto realmente monumental. Destaca especialmente la portada, magnífico ejemplo de arquitectura suspendida. En las enjutas del arco de acceso se disponen medallones que podrían ser representaciones idealizadas de los fundadores del primitivo convento, Martín Alfonso y María Méndez. Sobre la puerta se extiende una larga inscripción, de escaso rigor histórico, que relata la fundación conventual. La portada se enmarca con pilastras profusamente decoradas con grutescos, repisas y doseletes. Sobre ellas se desarrolla un friso con un desfile triunfal de carros que convergen hacia un templete central. El cuerpo superior, más estrecho, presenta dos ventanas ciegas semicirculares y, sobre ellas, medallones de Santiago peregrino y de San Pedro, separados por columnas abalaustradas que sostienen otro friso plateresco. El frontón acoge la representación de Santiago en la Batalla de Clavijo, acompañado por los escudos de León y Portugal, fruto de la errónea creencia de que María Méndez era infanta portuguesa.
En el interior, el retablo mayor constituye una de las obras más sobresalientes del siglo XVII en Salamanca. Levantado hacia mediados de esa centuria, contó con la intervención de Antonio de Paz, autor de las esculturas de bulto y de los relieves. El programa iconográfico del retablo gira en torno al apóstol Santiago, aunque incluye también episodios de la vida de Cristo y de la Virgen. En el ático se representa la Venida del Espíritu Santo, titular del templo, mientras que en los tableros de la calle central y de las laterales se narran episodios de la tradición jacobea: la* Batalla de Clavijo*, la Aparición de la Virgen del Pilar, la Aparición de Santiago al rey Ramiro I, la Decapitación del Apóstol en Jerusalén y el traslado de sus restos en una carreta de bueyes hasta el palacio de la reina Lupa. En las hornacinas figuran las esculturas de San Pedro, San Pablo, San Agustín y San Ambrosio. Los retablos colaterales, también del siglo XVII, albergan en el lado de la Epístola la imagen del Ángel de la Guarda y en el del Evangelio la de la Inmaculada Concepción, destacando asimismo el retablo de San Sebastián.
En el presbiterio se conservan varios** sepulcros**, entre ellos los de los fundadores del convento —Martín Alfonso de León, hijo ilegítimo de Alfonso IX, y su esposa María Méndez de Sousa—, así como el de Violante Sánchez de Castilla, hija ilegítima de Sancho IV y de María de Meneses.
A los pies de la iglesia se abre el coro del antiguo monasterio de las Comendadoras, al que se accede desde la iglesia por una puerta enmarcada con frisos de grutescos. Fue construido en 1551 y ampliado en 1587 por Juan Nates Naveda. Además de su sencilla sillería gótica, destaca el magnífico artesonado mudéjar.
En la cabecera del antiguo coro se venera la imagen del Cristo de los Milagros, imagen de inicios del siglo XV muy venerada en la ciudad.