La Calle Tentenecio es una de las calles más pintorescas y con una de las leyendas más curiosas y arraigadas de Salamanca.
El Milagro de San Juan de Sahagún
La historia más conocida que da nombre a esta calle está directamente relacionada con San Juan de Sahagún, patrón de la ciudad. La leyenda cuenta que, en el siglo XV, un toro bravo se escapó de un corral y corría de forma enloquecida por la calle, poniendo en peligro a los habitantes. El pánico se apoderó de la gente, que corría despavorida para resguardarse del animal.
En ese momento, San Juan de Sahagún se encontraba paseando por la zona. Al ver el caos y el peligro, se puso frente al toro y, extendiendo la mano, le gritó: "¡Tente, necio!" Ante el asombro de todos, el toro se detuvo en seco, quedó manso y dejó de ser una amenaza.
La frase del santo, "Tente, necio", que significaba "detente, ignorante" o "detente, insensato", se popularizó y, con el tiempo, se fusionó para dar nombre a la calle. Aunque a mediados del siglo XIX el ayuntamiento intentó cambiar el nombre por el de "Calle de San Juan de Sahagún", el tradicional nombre de Tentenecio se mantuvo en la memoria popular y, finalmente, se restableció oficialmente en 1937.