IGLESIA DE SANTIAGO
15 minutosFormaba parte del activo barrio de las Tenerías, una zona popular vinculada al río Tormes donde trabajaban curtidores, pescadores y lavanderas. Sin embargo, las frecuentes inundaciones y, más tarde, la desaparición de los oficios tradicionales provocaron su decadencia hasta que el barrio prácticamente desapareció en el siglo XX.
El edificio original era un sencillo templo románico-mudéjar, con tres naves y ábsides de ladrillo decorados con arquerías. Pero su mal estado obligó a una intervención radical entre 1951 y 1965 dirigida por Anselmo Arenillas. Lo que debía ser una restauración acabó siendo una reconstrucción casi total. Por eso, la iglesia que vemos hoy no es la medieval original, sino una recreación neomudéjar que reinterpretó el estilo antiguo. Más que por su autenticidad, destaca por ser testimonio de la historia del barrio desaparecido.
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La iglesia de Santiago, situada junto al Puente Romano de Salamanca, es un templo de origen medieval cuya fundación se sitúa a mediados del siglo XII. Era el primer templo que encontraban los peregrinos del Camino de Santiago una vez cruzado el puente. Además, conservó durante siglo privilegios importantes como el derecho de asilo. Hasta el siglo XIX a ella acudía el Ayuntamiento a caballo la víspera y el día de Santiago para homenajear al santo. Fue suprimida como parroquia en la reforma parroquial llevada a cabo por el Padre Cámara a finales del siglo XIX.
El edificio original era un ejemplo característico del románico-mudéjar salmantino. Presentaba planta basilical con tres naves separadas por arcos de gran luz y una cabecera formada por tres ábsides escalonados, siendo el central poligonal y los laterales semicirculares. La construcción combinaba sillería en los basamentos con ladrillo en los alzados, decorados mediante arquerías ciegas. En el interior, las naves se cubrían con techumbres de madera, mientras que la cabecera contaba con bóvedas de piedra. A los pies del templo se situaba la torre campanario, elemento habitual en este tipo de iglesias.
Con el paso del tiempo, el edificio sufrió un deterioro progresivo debido, sobre todo, a las crecidas del río Tormes y al abandono del entorno urbano. Aunque fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1931, su estado de conservación era tan precario que se optó por una intervención profunda entre 1951 y 1965, dirigida por Anselmo Arenillas. Esta actuación, más que una restauración, supuso una reconstrucción casi completa del templo: se eliminaron restos originales como la torre campanario, se rehicieron los ábsides y los muros, y se modificaron los accesos.
Además, se incorporaron nuevos elementos arquitectónicos, como un cimborrio de planta cuadrangular y un nuevo campanario, que no existían en el edificio medieval. También se reorganizó el exterior, liberando el perímetro de construcciones adosadas y decorando los muros con bandas de arcos ciegos. Se trasladaron elementos como una antigua ventana camarín a la fachada principal, lo que modificó notablemente la imagen original del templo. El resultado final es una reinterpretación idealizada del románico-mudéjar, propia de los criterios de restauración del siglo XX.
En su contexto urbano, la iglesia formaba parte del antiguo barrio de las Tenerías, una zona muy activa ligada a oficios tradicionales del río Tormes, como curtidores, pescadores o lavanderas. Este entorno desapareció progresivamente durante el siglo XX, lo que dejó el templo aislado y reforzó aún más su carácter de vestigio histórico dentro de la ciudad.
Al exterior, todo el perímetro de la iglesia quedó despejado al derribar las edificaciones que tenía adosadas en su lado sur. Los muros se adornaron con una banda de arcos ciegos que los recorren desde la cornisa hasta el zócalo, mientras que al ábside central se le dotó con doble banda de arquerías separadas por una línea de imposta. La antigua ventana camarín que estaba originariamente en el ábside se trasladó a la fachada occidental, colocándose sobre la puerta principal del templo y, sobre ella, se construyó un pequeño campanario. Como conclusión, la intervención fue aprovechada por el arquitecto para construir lo que él consideró que era un arquetipo de la arquitectura románico mudéjar de la provincia de Salamanca.
La iglesia de Santiago lleva años cerrada al culto y al público por lo que únicamente es posible ver su estructura externa.