VITA IGNATII. UNIVERSIDAD PONTIFICIA DE SALAMANCA
1 horaLa exposición Vita Ignatii se encuentra en la galería noble del claustro del antiguo Colegio de la Compañía de Jesús en Salamanca, hoy Universidad Pontificia de Salamanca. Se trata de un conjunto de veintiocho cuadros pintados al óleo que narran la vida de San Ignacio de Loyola. Fueron realizados en el siglo XVIII en Roma, en el taller de Sebastián Conca.
Precio visita libre
- Individual - 4.00 €
- Grupos - 3.00 €
Fue a mediados del siglo XVIII cuando se encargó en Roma una serie de cuadros sobre la vida del fundador para ser expuesta en las galerías del claustro principal del Colegio de Salamanca. Con la expulsión de los jesuitas en 1767, y el cambio de propietarios, los cuadros fueron retirados del claustro, pero, afortunadamente, nunca salieron del colegio.
Se trata de veintiocho lienzos encargados a mediados del s. XVIII (c.1755) al taller de Sebastián Conca, uno de los pintores más famosos del barroco tardío en Roma. Los cuadros reproducen los episodios más importantes de la vida de San Ignacio. Hubo otros ciclos sobre la vida de San Ignacio en los colegios de Alcalá, Murcia o Sevilla, pero, a excepción del de Salamanca, ninguno de ellos se conserva completo. Por eso es tan importante el conjunto que se muestra en Salamanca.
La representación en imágenel de la vida del fundador de la Compañía fue encomendada a Rubens en 1605, coincidiendo con el inicio del proceso de beatificación de Ignacio de Loyola. Rubens se inspiró en la biografía sobre San Ignacio escrita por el jesuita Pedro de Ribadeneira a finales del siglo XVI. Posteriormente, Jan Baptiste Barbé, basándose en los dibujos de Rubens, creó los grabados para la versión ilustrada de esta biografía. Estos grabados sirvieron principalmente como modelos para el taller de Conca.
La mayoría de las obras parecen ser trabajos del taller, realizados por los asistentes de Conca, mientras que solo en unos pocos cuadros se aprecia la intervención directa del pintor principal. Esta era una práctica habitual en los talleres de los grandes artistas, donde los ayudantes jugaban un papel importante en la creación de las obras. El pintor principal, en este caso Conca, supervisaba el proceso y aportaba detalles o acabados en las piezas más destacadas. Este enfoque permitía a los talleres asumir un volumen mayor de trabajo siguiendo el estilo y la firma del maestro.
En el antiguo Colegio de la Compañía de Jesús en Salamanca (Universidad Pontificia y Clerecía) se exponen veintiocho lienzos encargados a mediados del s. XVIII al pintor italiano Sebastián Conca. Los cuadros reproducen los episodios más importantes de la vida de San Ignacio.
Los cuadros nunca salieron del Colegio, pero habían sido reubicados en otros espacios del edificio. Hoy esos cuadros pueden verse expuestos en la planta noble del claustro, para la quefueron creados. El recorrido empieza en la galería oriental con la Defensa de la fortaleza de Pamplona y acaba en la panda norte con la escena de la Muerte de San Ignacio en Roma. Cuando se hizo el montaje de la exposición se decidió colocar al lado de cada lienzo la reproducción del grabado que había inspirado el lienzo.
El ciclo pictórico sobre la vida de San Ignacio abarca el período comprendido entre 1521, cuando San Ignacio resulta herido durante la defensa de la fortaleza de Pamplona, y 1556, año en el que fallece. Por lo tanto, no refleja la totalidad de la vida de Ignacio de Loyola, sino que comienza con su transformación espiritual, cuando tenía 30 años.
Cada uno de los cuadros va contando episodios relevantes de la vida del fundador de la Compañía. El primero muestra la fortaleza de Pamplona en 1521, cuando Ignacio cae herido en una pierna. Durante su convalecencia, a raíz de la lectura de libros de vidas de santos, se produce un cambio radical en su vida. Abandona su casa, deja la milicia y decide peregrinar a Jerusalén. Antes de partir hacia Jerusalén escribe los Ejercicios Espirituales en Manresa. A su vuelta decide estudiar y pasa por las universidades de Alcalá, Salamanca y París. En esta última ciudad, en la iglesia de Saint Denis, Ignacio y sus compañeros ponen los pilares de lo que será la Compañía de Jesús. Después viaja a Roma, ciudad representada en las escenas de La Visión de la Storta y en el Reconocimiento de la Compañía por el Papa. Así, una a una, se van sucediendo escenas de milagros y visiones. Momentos relevantes fueron el Ingreso de San Francisco de Borja en la Compañía o el Envío de San Francisco Javier a las Indias. El ciclo acaba con la escena de la Muerte de San Ignacio y la elevación de su alma al cielo.
Tanto en los grabados como en los lienzos, se incluyen textos extraídos directamente de la biografía de San Ignacio elaborada por Ribadeneira, los cuales describen la escena representada.