IGLESIA DE SANTO TOMÁS CANTUARIENSE
30 minutosFundada en 1175, fue dedicada a Tomás Becket, arzobispo de Canterbury asesinado en 1170 por enviados del rey Enrique II de Inglaterra tras oponerse al control del poder real sobre la Iglesia. Canonizado poco después de su muerte, su figura tuvo una gran repercusión en la Europa medieval, impulsándose la construcción de numerosos templos en su honor. De hecho, esta iglesia está considerada como la primera fuera de Inglaterra dedicada a este santo.
La iglesia dio nombre a una de las puertas de la muralla medieval. Es un templo de pequeñas dimensiones, de planta de cruz latina y de una sola nave cubierta con techumbre de madera. El edificio destaca exteriormente por su bella cabecera románica, formada por tres ábsides semicirculares escalonados, animados por pilastras y ventanas molduradas.
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Aunque los orígenes de Salamanca se remontan al siglo VIII a.C., puede considerarse que fue en el siglo XII, con la repoblación realizada por Raimundo de Borgoña en 1102, cuando Salamanca renace como ciudad. Los privilegios y concesiones otorgados por los reyes de León para fomentar la repoblación de las tierras recién incorporadas al sur del Duero lograron atraer a gentes de muy diversa procedencia. Castellanos, toreses, portugueses y bregancianos se instalaron fuera del primer recinto amurallado y, sólo cuando se levante la segunda muralla, a partir de 1147, quedarán englobados dentro del nuevo perímetro defensivo de la ciudad.
La iglesia de Santo Tomás Cantuariense se levantó en la zona oriental de la ciudad medieval. Fue construida en el territorio de los portogaleses, muy cerca de la muralla y de la puerta a la que daba nombre. Se edificó en honor de Santo Tomás Becket, arzobispo de Canterbury, que fue asesinado en 1170 por oponerse a los intentos del rey Enrique II de Inglaterra por controlar a la iglesia. Tomás Becket fue canonizado por el papa Alejandro III en 1174, extendiéndose rápidamente su culto por Europa. El historiador Villar y Macías fue el primero en afirmar, sin citar la fuente, que la iglesia fue fundada en 1175 por los hermanos ingleses Ricardo y Randulfo, a la sazón maestros de la Escuela Catedralicia de Salamanca, con lo que sería una de las primeras fundaciones dedicadas al santo en toda Europa.
La iglesia fue restaurada en el siglo XX con el objetivo de devolverle su aspecto original. En el exterior se eliminó el gran ventanal abierto en el siglo XVIII en el ábside central y se abrieron las ventanas de los ábsides laterales, que habían quedado cegadas. En el interior se sustituyó la falsa bóveda de ladrillo del siglo XVIII por la actual cubierta de madera y se retiraron los retablos barrocos que ocultaba los ábsides románicos.
El año 2023 el obispado de Salamanca cedió este templo a la Iglesia Española Reformada Episcopal (Comunión Anglicana).
Atendiendo a sus características estructurales, la iglesia parece haber sido edificada entre finales del siglo XII y el primer tercio del siglo XIII. Como ocurre en otras iglesias románicas de Salamanca, se aprecia una clara diferencia entre la cabecera, de estilo románico, y el resto del templo, ya gótico. Esta distinción sugiere que el edificio fue levantado en al menos dos fases constructivas bien diferenciadas.
Presenta planta de cruz latina, con cabecera formada por tres ábsides escalonados y una nave única precedida por un amplio crucero. La torre campanario, situada a los pies, fue añadida en el siglo XVI. La existencia de tres ábsides y crucero hace pensar que el proyecto original contemplaba una iglesia de tres naves que, posiblemente por falta de recursos económicos, se redujo finalmente a una sola. Las portadas principales se abren en los lados norte y occidental.
El templo está construido íntegramente en sillería de arenisca, en la que se han identificado cerca de 700 marcas de cantero. Tras la Catedral Vieja, su cabecera es una de las más bellas conservadas entre las iglesias románicas de la ciudad. Destaca el ábside central, más alto y amplio que los laterales. Este se articula verticalmente en tres calles mediante contrafuertes y horizontalmente en tres niveles separados por impostas. En cada ábside se abre una ventana abocinada con arcos de medio punto apoyados sobre columnas con capiteles decorados con motivos vegetales. Los tres rematan en una cornisa adornada con canecillos esculpidos, en los que aparecen figuras humanas y animales. Además, existen varias ventanas ciegas: en una de ellas se aprecia una cabeza muy erosionada, mientras que otras dos, situadas en los muros norte y sur del transepto, albergan sendos círculos con radios solares.
En el interior, los tramos absidales se cubren con bóvedas de cuarto de esfera, mientras que los presbiterios y los brazos del transepto presentan bóvedas de medio cañón. Sobre el crucero se construyó na bóveda cupuliforme de tipo aquitano, formada por ocho nervios y plementería dispuesta en hiladas circulares concéntricas. Estos nervios descansan sobre cuatro ménsulas decoradas con mascarones esquemáticos de grandes ojos almendrados, en los que algunos autores han querido ver una representación simbólica de los cuatro elementos de la naturaleza: tierra, fuego, agua y aire.
La iglesia consta de una única nave con cubierta de madera. La hipótesis de que originalmente se proyectara con tres naves se refuerza por la presencia de los tres ábsides y el crucero, aunque finalmente se optó por una solución más sencilla.
La ornamentación se concentra principalmente en los capiteles, decorados con motivos vegetales. Solo uno de ellos es historiado y representa la lucha entre dos caballeros, escena que probablemente alude al enfrentamiento entre musulmanes y cristianos, un tema que también aparece en uno de los capiteles del transepto de la Catedral Vieja. Asimismo, destacan los cimacios, decorados con palmetas, motivos en zigzag, ajedrezados y tallos vegetales ondulantes.
La torre campanario, situada a los pies de la nave, fue levantada en el siglo XVI. A mediados del siglo XVIII amenazaba ruina, por lo que tuvo que ser reconstruida, momento en el que se aprovechó para instalar el coro en su interior. Desde el campanario se obtiene una panorámica privilegiada de algunos de los monumentos más destacados de la ciudad, como el Colegio de Calatrava, San Esteban o la Catedral.
• Pintura mural: la capilla mayor debió de estar decorada con un ciclo de pinturas murales cuyas características remiten a principios del s. XIV. Sólo se conserva un fragmento en el muro de la epístola con el rótulo “Tomás Cant" que representa a Santo Tomás Cantuariense vestido con las ropas arzobispales.
• En la capilla mayor hay un Sagrario de piedra del siglo XV, de estilo hispanoflamenco, decorado con ángeles arrodillados que sostienen los instrumentos de la Pasión.
• En el brazo de la Epístola se encuentra el Retablo con la Virgen de la Consolación.
• En esta iglesia se encuentra los sepulcros de los fundadores de los colegios universitarios de San Ildefonso y de Santo Tomás, colegios que estaban situados en las proximidades de este templo.
• Repartidas por la iglesia se encuentran una serie de imágenes que antes adornaban los retablos barrocos situados en los ábsides.