MUSEO MOLINO FÁBRICA DE HARINAS
30 minutosEl edificio está estrechamente vinculado al aprovechamiento de la energía hidráulica del río, que antiguamente impulsaba las turbinas del molino.Tras permanecer años en desuso, el edificio fue restaurado y transformado en museo. En el momento de su rehabilitación, la fábrica conservaba toda su maquinaria original, incluyendo los sistemas de cilindros de la empresa Bühler —que sustituyeron a las tradicionales piedras de moler—, así como equipos de limpieza, molienda y clasificación del grano.
El recorrido permite comprender todo el proceso productivo mediante paneles explicativos y la observación directa de la maquinaria. En la actualidad, se considera una de las fábricas harineras mejor conservadas de España y un destacado ejemplo del patrimonio industrial de Salamanca.
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Las grandes fábricas harineras, para ser rentables, necesitaban procesar grandes cantidades de cereales de un ámbito geográfico extenso, lo que supuso el abandono progresivo de los casi 600 pequeños molinos de cereales que se distribuían por la provincia y abastecían las necesidades de la población local.
El apogeo de estas harineras se produjo en el último tercio del siglo XIX. Muchas orientaron su producción a la exportación a Cuba. Más tarde, la neutralidad de España durante la I Guerra Mundial favoreció un fuerte crecimiento del sector harinero. Después mantuvieron su actividad gracias al proteccionismo estatal sobre la producción harinera. Gran parte de este patrimonio industrial quedó abandonado en la segunda mitad del siglo XX al instaurarse sobre los cereales y la producción harinera el monopolio estatal. Hoy, a lo largo y ancho de España, pueden verse las antiguas fábricas harineras abandonadas y en ruinas. Constituyen un rico patrimonio que merece ser recuperado y mostrado como parte de nuestra historia más reciente.
En Salamanca no quedó en funcionamiento ninguna de las fábricas de harinas que existieron en la provincia. Dos de ellas, una en de Alba de Tormes y otra en Salamanca, se han restaurado y se han reconvertido en museos sobre la producción harinera.
La de Salamanca, llamada Fábrica de Harinas El Sur, fue construida entre 1881 y 1882 sobre las ruinas de la Aceña del Muradal. Esta primera fábrica perteneció a la sociedad Pérez Moneo y Cía. La propia empresa realizó los planos y edificó la fábrica. La primera instalación molturaba con piedras de las llamadas «francesas». Sin embargo, pocos años después se modernizó, pasándose del sistema de ruedas (piedras) al de molturación por cilindros o laminadores de la empresa Bühler. La capacidad de producción con la nueva maquinaria, trabajando 24 horas, podía llegar a las 30 toneladas de harina diarias.
Cuando se decidió restaurar la fábrica mantenía la instalación completa, con las máquinas de limpia de grano, molienda, clasificación, etc., El museo abrió sus puertas en 2002, pero hoy, desgraciadamente está cerrado al público.
La antigua "Fábrica de Harinas El Sur" contaba con dos edificios, reutilizado uno como Casino del Tormes y otro, el principal, como museo. Junto al museo se conservan las compuertas que regulaban la entrada del agua en el molino.
Su estructura responde al modelo más repetido de fábrica de harinas del siglo XIX. Estas fábricas se caracterizaron por el uso de ladrillo industrial, planta rectangular alargada y cubierta a doble vertiente. El edificio tiene tres plantas y el gran número de ventanas se debe a la necesidad de dar salida a la gran cantidad de polvo que se generaba en su interior lo que, además de dificultar el trabajo, podía producir explosiones. En el interior los suelos son de madera para poder practicar en ellos los orificios por los que pasaban las conducciones entre las distintas plantas. Una pasarela metálica recorre el edificio por el exterior.
La maquinaria ha sido restaurada y cuenta con paneles informativos que explican cada uno de los pasos seguidos para la producción de la harina. Estos paneles permiten a los visitantes comprender mejor el funcionamiento de la maquinaria y la historia del molino.
A través de paneles y gráficos se describe el sistema de producción y el funcionamiento de cada una de las máquinas aquí expuestas.
I.- Se explica, en primer lugar, cómo se generaba la energía para el funcionamiento del molino:
- La maquinaria de la fábrica era accionada mediante energía hidráulica.
- La factoría disponía de una turbina hidráulica de unos 40 caballos.
- Esta turbina generaba también la energía para la iluminación de la propia fábrica.
II.- En segundo lugar, se describe paso a paso, todo el proceso de obtención de la harina:
1.- La limpieza del trigo se hacía en la última planta del edificio.
2.- El trigo caía a través de los tubos de madera a la primera planta.
3.- En la primera planta el trigo se trituraba en los laminadores.
4.- Después de ser triturado era transportado a la última planta para su cernido. Es decir, para separar la harina de su salvado.
5.- La harina volvía a ser triturada y cernida para obtener diferentes calibres.
6.- Por último, la harina se envasaba en sacos ya listos para su distribución y venta.