Escultura en bronce como materia definitiva en 1993. Representa a Diego de Torres y Villarroel, escritor, poeta, dramaturgo, médico, matemático, sacerdote, astrónomo, torero y catedrático de la Universidad de Salamanca. Está ubicada en los restos de la legendaria cueva de Salamanca, lugar en el que según la tradición impartía clases el diablo, en la cripta de la desaparecida iglesia de San Cebrián.









